Vegetación invasiva en Huelva

Se hace por desgracia cada vez más frecuente el observar la presencia de especies alóctonas invasivas que prosperan exitosamente en detrimento de las autóctonas, y dado que este blog está dedicado a la provincia de Huelva, queremos versar sobre las especies alóctonas más habituales en nuestro entorno.

Pero antes de comenzar, queremos indicar que no todas las especies alóctonas presentan carácter invasivo, y que este comportamiento no es sólo propio de las especies foráneas, dado que en determinadas circunstancias y en entornos apropiados, algunas especies autóctonas adoptan estrategias de supervivencia similares. Además, aunque pudiera parecer lo contrario, a veces resulta muy complejo hablar sobre el fenómeno que nos ocupa, hecho que se puede constatar simplemente al comprobar que algunas especies alóctonas han quedado catalogadas como “naturalizadas”, y otras incluso, autóctonas, como es el caso del eucalipto en la provincia de Huelva, desconociendo si esta circunstancia se ha debido a un error o a una sibilina intencionalidad.

Pero además, para ahondar más en la polémica, algunas especies se consideran autóctonas en algunas provincias y no en la vecina, llegándose a dar la esperpéntica circunstancia de que se han  llegado a plantar almeces (Celtis australis), en tareas de restauración de riberas fronterizas en la orilla sevillana y no en la onubense, por citar un ejemplo.

Como puede comprenderse, el simple hecho de considerar especies alóctonas como “naturalizadas” o autóctonas, permite la plantación de las primeras, y la no erradicación de las segundas, y tales ejemplos pueden verificarse en el caso de granados y moreras que son servidos por la Junta de Andalucía en el programa “Un Andaluz, Un Árbol”, o en la circunstancia de que los eucaliptos no están siendo diligentemente erradicados de los terrenos públicos, incluso en aquellos entornos protegidos bajo alguna figura de protección como es el caso del Arroyo de la Rocina en el propio Parque Nacional de Doñana.

Así es que, de lo anteriormente escrito, podemos fácilmente comprender que la Administración no se está tomando en serio este gravísmo problema, primero, por no haber una unanimidad en las catalogaciones de estas especies, segundo, por permitir que muchas de ellas se utilicen para la elaboración de setos cortavientos en fincas agrícolas, y tercero, al no erradicarlas.

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Arroyo de la Rocina (Parque Nacional de Doñana), ocupado por eucaliptos (1)

Sea como fuere, la mayor parte de las especies alóctonas que en la antigüedad llegaron a Iberia, lo hicieron de la mano de las culturas que en tiempos pretéritos arribaron a nuestras costas para cubrir las necesidades que dichas especies les proveían en sus lugares de origen. Así, las moreras, los granados y los algarrobos fueron introducidos por sus frutos, los cinamomos por su carácter sagrado, y los olmos atinios como anclaje para las vides.

Más tarde, otras especies de procedencia americana se instalaron con fines similares, por lo que especies desconocidas anteriormente como ágaves y cactáceas se establecieron con éxito en los campos de cultivo, y ya en tiempos históricos más recientes  los jardines de la nobleza se vieron copados por especies procedentes de los territorios que conformaban nuestro amplio imperio.

De esta forma, hoy en día algunos de estos taxones constituyen las hoy denominadas especies naturalizadas, y forman parte de nuestros espacios agrícolas más tradicionales sin haber contribuido, en la mayor parte de los casos, a un deterioro importante de los ecosistemas desde un punto de vista ambiental.

Pero como es lógico, la preocupación sobre los efectos perniciosos de las especies alóctonas invasivas surge en la actualidad debido a una mayor sensibilización ambiental como consecuencia del mejor conocimiento sobre el funcionamiento de los ecosistemas, habiéndose articulado una extensa e importante normativa que clasifica a las distintas especies invasivas, al tiempo que se articulan planes destinados a su eliminación como los existentes en el Ministerio de Medio Ambiente.

Es por ello que no comprendemos como a pesar de lo anteriormente comentado, no exista en la actualidad un control real sobre la implantación de estas especies en elementos agrícolas como linderos, pantallas vegetales cortavientos o canales de drenaje, por lo que especies anteriormente minoritarias o desconocidas como casuarinas, acacias, cactáceas y otras especies foráneas epiniscentes están escapando de las explotaciones para acabar instalándose en áreas circundantes para proliferar de manera invasiva sin que la administración las regule ni las erradique. Pero más contradictoria aun resulta la circunstancia de que muchas de las explotaciones se encuentran en terrenos forestales legalmente regulados o protegidos mediante alguna figura legal y que se permita la instalación de estas estructuras vegetales, como si éstas no tuvieran la facultad de invadir las zonas circundantes.

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Acacia Karoo, muy frecuentemente utilizada como seto en fincas agrícolas (2)

Como resultado, entornos onubenses supuestamente protegidos como el Parque Nacional de Doñana, Sierra Pelada y Rivera del Aserrador, y el Parque Natural “Marismas del Odiel”, presentan poblaciones inadmisibles de especies invasoras como acacias y eucaliptos, algunas de las cuales, han sido plantadas por la propia administración.

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Bosque de eucaliptos en pleno espacio protegido (Marismas del Odiel) (3)

Para finalizar, queremos indicar que dado el carácter efímero de muchas plantaciones agrícolas como consecuencia de las propias circunstancias actuales del mercado, el abandono de los campos de cultivo permite la rápida expansión de las especies alóctonas utilizadas en sus lindes y cortavientos ocupando los terrenos anteriormente destinados al cultivo.

Es por ello que planteamos que de manera legal se promueva la creación de setos y linderos compuestos por especies autóctonas en todas las fincas agrícolas, erradicando la utilización de estas especies foráneas al objeto de facilitar la restauración de las fincas una vez llegado el fin de su actividad.

Como siempre, esperamos que esta entrada haya sido de vuestro interés.

Créditos de imágenes e informaciones:

Fotos de portada y (2), propiedad de los autores, y pueden ser utilizadas libremente indicando el lugar en el que fueron obtenidas

(1)https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Arroyo_de_la_Rocina,_Parque_Natura_de_Do%C3%B1ana.jpg

(3)https://www.tripadvisor.es/LocationPhotoDirectLink-g187442-d5289219-i80146679-Las_Marismas_de_Odiel-Huelva_Province_of_Huelva_Andalucia.html

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