Inundaciones y bosques de ribera

Cada vez que se producen las lluvias otoñales suele ser habitual la aparición de inundaciones más o menos importantes que provocan daños en infraestructuras y viviendas, siendo recurrentes las voces poco ilustradas que culpan de la escasa “limpieza” de los cauces como la principal causante de las mismas.

Antes de nada, es necesario indicar que una inundación es el fenómeno mediante el cual se produce la ocupación por parte del agua de zonas que habitualmente están libres de ésta, siendo fenómenos naturales que se producen periódicamente y que han sido la causa de la formación de entornos productivos para el hombre como fértiles llanuras, vegas, y riberas.

Al estar provocadas por fenómenos naturales, es complejo saber exactamente cuándo y dónde se van a producir, pero sí es posible establecer estadísticamente el periodo de retorno de las mismas, y de hecho, los técnicos de la Administración desarrollan mapas en los que se detalla el riesgo de inundación que una zona tiene para un periodo determinado de tiempo, siendo elementos fundamentales en los procesos de planificación del territorio.

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Zonas susceptibles de inundación en un periodo de 10 años (1)

Es evidente que la torrencialidad de las lluvias es el principal causante de las inundaciones, dado que un aumento extraordinario de caudal genera, en función de las características del entorno, la acumulación de las avenidas en el caso de que el volumen de la crecida sea mayor que la capacidad natural de evacuación del cauce.

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Pero a pesar de que cada cierto tiempo se producen inundaciones catastróficas, ante las que poco o nada se puede hacer, resulta frecuente observar cómo ante eventos poco extraordinarios los daños ocasionado por las mismas parecen injustificadamente  elevados.

En este sentido, si tomamos como referencia las inundaciones acaecidas durante el mes de diciembre de 2016 en Aljaraque (Huelva), podemos comprobar como gran parte de los efectos de las mismas se han debido a actuaciones incorrectas al permitirse la construcción de viviendas en el entorno del arroyo conocido como “el chorrito”, a la nula presencia de bosques de ribera, y a la construcción de puentes e infraestructuras que sólo sirven para la evacuación del cauce en condiciones normales.

Nótese en la siguiente fotografía el aspecto del arroyo embutido entre las casas de la urbanización “la Dehesa”, así como los dos puentes que impiden el paso del agua. También aparece marcado con un círculo rojo el lugar que ocupa la antigua casona conocida con el nombre popular de “la Casa del Río”, siendo evidente que el sentido común pareció ser la característica más determinante en la construcción de la vivienda por parte de sus antiguos moradores.

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Urbanización en el entorno del arroyo “el chorrito” (3)

Con respecto a los bosques de ribera, debemos considerar su importancia a la hora de fijar los márgenes y los taludes de los cursos de agua, al tiempo que impiden el crecimiento de cañaverales que a pesar de ser muy invasivos, resultan muy poco competitivos ante la colonización de los márgenes del cauce por parte de la masa radicular de álamos, alisos, olmos, tarajes, chopos, fresnos, almeces, y un largo etcétera.

Estos bosques han sido devastados en gran parte del territorio como consecuencia de la ocupación de estos ambientes por parte de propietarios de fincas que no respetan el Dominio Público Hidráulico, así como al exceso de pastoreo inmisericorde que se ceba en estos bosques impidiendo su regeneración. Resulta evidente que la protección de los mismos es inexistente por parte de la Administración, aspecto que podemos verificar en la siguiente fotografía aérea.

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Estado del bosque antes y después del puente (4)

Es necesario hacer constar que la conservación de los bosques de ribera no sólo promueve la mejora de los cauces como elementos de evacuación de las aguas al impedir la acumulación de sedimentos y la proliferación de cañaverales, si no que además, constituyen oasis de biodiversidad en zonas ocupadas por monocultivos de pinares y dehesas, al tiempo que conforman corredores biológicos interesantísimos desde el punto de vista ambiental en zonas ocupadas por infraestructuras de escasa permeabilidad biológica.

Como consecuencia, la enorme importancia de los bosques de ribera debería ser suficiente como para promover su conservación, entendiéndose como importantes las siguientes consideraciones:

  1. Eliminacion de los cañaverales debido a su carácter alóctono, invasivo y a su capacidad para crear, con sus restos, entramados que impiden el libre discurrir de las aguas, pudiéndose destinar sus restos a la generación de energía en plantas de biomasa.
  2. Elaboración de planes urbanísticos adecuados a los periodos de retorno, impidiéndose al mismo tiempo la proliferación de construcciones ilegales en la zona de dominio público, así como la construcción y/o adecuación de infraestructuras que en ningún caso puedan impedir la evacuación de las aguas en episodios de avenidas moderadas.
  3. Regeneracion de los bosques de ribera mediante la plantación de árboles y la creación de nuevos bosques en aquellos entornos en los que han sido eliminados.
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Incipiente bosque en la cabecera de un río en Aljaraque (5)

Resulta evidente que la consecución de estos objetivos podría conseguirse simplemente si consideramos a dichos bosques, no sólo como elementos botánicos singulares, si no como estructuras biológicas útiles para el ser humano como atenuantes de estos eventos, que en la actualidad, parecen estar motivados fundamentalmente por una pésima gestión hidráulica.

Acompañando a esta entrada, queremos mostrar las actuaciones que el citado Ayuntamiento de Aljaraque efectúa con frecuencia en una zona visible para los ciudadanos, y como veremos en las siguientes fotografías, resultan completamente inadecuadas y económicamente improductivas.

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Aspecto del cauce “limpio” (6)

La limpieza de este reducido tramo parece estar simplemente diseñada para la mera justificación municipal de cara a los habitantes del municipio, dado que el estado del resto del cauce del río nos indica la inexistencia de una gestión medianamente diligente, y en este sentido, resultan evidentes las siguientes fotografías en las que se aprecian las dos causas determinantes de los efectos de las inundaciones, un puente diminuto, que más bien parece ser una metáfora de la incompetencia de su propio diseño, y los restos vegetales del cañaveral que copan más del 90 por ciento de sus márgenes.

Es igualmente interesante comprobar cómo los escasos reductos del bosque de ribera están eliminando el cañaveral, sirviéndonos al mismo tiempo como recordatorio de que un sistema fluvial correctamente gestionado es la mejor prevención contra las frecuentes inundaciones.

Y es igualmente esclarecedor el efecto que otras plantas acuáticas tienen a la hora de fijar los sedimentos del propio cauce al impedir el arrastre de ingentes cantidades de lodos y otros elementos minerales de pequeño calibre. Así, podemos comprobar como en la siguiente fotografía tomada justo al otro lado del puente, la especial adaptación de las eneas les permite su anclaje permanente tras el paso de la avenida debido a su excelente sistema radicular y a la flexibilidad de su parte aérea, siendo ambas características las responsables de la excelente retención que realizan sobre los sedimentos.

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Eneas y tarajes no afectados por la riada (12)

Para finalizar, queremos indicar que sería interesante promover la regeneración de estos bosques de ribera para mejorar la evacuación de los cauces y los procesos biológicos que se desarrollan en estos interesantes entornos lóticos, promoviendo la participación de instituciones, asociaciones y ciudadanos en general, y buscando fórmulas económicas que permitan la consecución de dichos objetivos sin costes innecesarios para el contribuyente.

En este sentido, y como indicamos anteriormente, podría obtenerse financiación fácilmente a través de programas europeos como Life Ripisilvanatura, y mediante el destino de los cañaverales extraídos como elementos generadores de biomasa.

Eso es todo, como siempre esperamos que esta entrada haya resultado de vuestro interés.

Créditos de imágenes e informaciones:

Foto de portada: Propiedad de los autores, puede utilizarse  referenciando el lugar del que ha sido obtenida.

(1) Red de información ambiental de la Junta de Andalucía

(2) Red de información ambiental de la Junta de Andalucía

(3) Google Earth

(4) Google Earth

(5,6, 7, 8, 9, 10, 11, y 12 ) Propiedad de los autores, pueden utilizarse referenciando el lugar del que han sido obtenidas.

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Un comentario sobre “Inundaciones y bosques de ribera

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